"Los capítulos que escogí mostrar" - By Sophia Nohemi González Mazariegos
Written By: Sophia Nohemi González Mazariegos
Category: Historia corta/short story
Competition: Global Poetry and Creative Writing Competition 2026
In the Global Poetry and Creative Writing Competition 2026, Sophia Nohemi González Mazariegos presents her evocative short story, "Los capítulos que escogí mostrar." This heartfelt piece captures the profound journey of self-discovery and emotional healing. As Sophia navigates the complexities of grief and personal growth, her story offers a poignant insight into the human experience, touching upon themes of memory, loss, and resilience. Join us in exploring this powerful narrative that resonates deeply with readers worldwide.
About the Work
"Los capítulos que escogí mostrar" is a deeply emotional narrative that explores the intricate layers of grief and healing. Through vivid imagery and raw introspection, Sophia Nohemi González Mazariegos presents a compelling portrayal of a young person's struggle with loss and self-identity. The story's reflective tone invites readers to ponder the complexities of memory and the enduring impact of loved ones. With its poignant exploration of mental health and personal growth, this short story resonates with authenticity and emotional depth.
"Los capítulos que escogí mostrar"
Original Submission by Sophia Nohemi González Mazariegos
LOS CAPITULOS QUE ESCOGI MOSTRAR
S. Mazariegos
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Junio 16
"¿Como vas con el diario?"- preguntó la psicóloga con curiosidad, ella es una persona amable y muy profesional. No mentiré, no me gusta venir a las sesiones, pero son una o dos veces a la semana, así que las soporto la mayoría de las veces. Además, solo tengo como 1 mes desde que empecé a asistir con ella. Mañana, 17 de junio cumplo un mes o eso creo.
Su nombre es Natalia, y me dejó de tarea expresar mis emociones y la única forma que se me ocurría era plasmarlas en un diario.
-"Regular, hay días que logro escribir mucho, otros días no escribo nada. Podría estar mejor o peor, depende quien lo vea."- respondí intentando bromear con lo último. A lo que ella asintió y me dio espacio para seguir hablando- "Algunos días ni yo sé que estoy escribiendo, por veces lo plasmo en poemas, algunas veces son descripciones como una tercera persona acerca de cómo me fue en el día, he considerado escribir como si le enviara una carta, pero si soy honesta, no he encontrado una forma fija para escribirlo. A veces mezclo temas" – sé perfectamente que quiero evitar temas, en estos momentos es lo único bueno que sé hacer.
Odio eso, al igual que odio llorar, ¿lo raro?
Lloro por todo.
Lloro por si vi una película de miedo y alguien que me agradaba se murió, lloro si como algo que me gusta, lloro por la nostalgia, lloro por recordar. Algo irónico ya que recuerdo todo, a veces recuerdo palabra por palabra de lo que dicen o llego a decir.
"Pero estás haciendo un progreso, eso es lo que te debe importar. Vamos a seguir trabajando, por supuesto, pero ahora quiero que te concentres en escribir como te sientes o que sientes. Que piensas, que evitas de ti, pero también escribe sobre ti, quizás si escribieras algo que haces en el colegio o en tu día seria lo mejor. También sobre las cosas positivas que tienes y felicítate en ese diario. Escribe lo que tú desees, ese diario es una manera para ti de poder expresar lo que sientes."- la voz de Natalia es muy relajante, es de esas voces que te hacen querer llorar.
-"Intentaré." - dije sin más, ya no quería estar ahí cuando dije eso, la verdad casi nunca quiero estar en algún lado. Quizás en la escuela, me gusta estar ahí y evitar pensar. Me gusta convertirme en una persona diferente, alejada de sus problemas.
- "Muy bien Azel, nos veremos dentro de una semana"- lo dijo mientras abría la puerta lentamente, como todo lo que hace, lento, seguro, con paz " Espero puedas seguir escribiendo. Descansa" dijo con una sonrisa cálida. Yo solo le respondí con una sonrisa. No sé qué decir en casos, cuando interactúo con otros me pierdo.
Mientras caminaba, me puse un audífono para ir escuchando música con tranquilidad. La consulta de hoy fue tranquila la verdad, por supuesto aun quiero llorar, pero no es algo que pueda cambiar sobre mí.
Cuando pasé enfrente de recepción me percaté que cambiaron su aromatizante, ahora olía a café. Me trajo buenos recuerdos. De mi hermano, pero a la vez quise ir a llorar, mi hermano, lo extraño mucho. Siempre que pienso en él quiero llorar o lloro, pero últimamente no he podido llorar por él, siento que no puedo hacerlo por mucho que lo desee o lo necesite.
Junio 19
Estoy en la escuela, falta un día para las vacaciones de medio año, normalmente son del 20 de junio al 01 de julio así que es algo aburrido estar aquí, pero prefiero estar aquí antes que en casa.
Ahorita estoy en el salón esperando a mis amigas. No hay nada particular que hacer, tengo buenas notas, mis compañeros molestan cada que tienen oportunidad, los profesores cambian a cada rato según la clase.
Hoy no quise salir al recreo, quería escribir un poco, pero no tengo nada de inspiración. Quisiera poder dormir, pero el salón no es tan cómodo al igual que los escritorios, son de paleta grande pero pésimo lugar para dormir. Además, hay mucho calor, me siento irritada (pronto vendrán las chicas para molestar así que debo guardar mis cosas).
Luego de que las chicas llegaron, se sentaron enfrente a mí, con quién más hable fue con Estella, con ella paso molestando la mayoría del tiempo, entre bromas o hablando sobre alguna locura, Tatiana por su parte pasa en su mundo, escuchándonos molestar, cuidando que no nos vayamos a matar entre las dos. Quiero mucho a mis amigas, son una parte importante de mí. Aunque a veces dudo si realmente soy buena para ellas o si me hablan solo porque yo les hable primero. Siempre tengo dudas así, nunca se las he dicho puesto que me da vergüenza, pero quisiera podérselas expresar.
Quizás más adelante podré hacerlo.
Luego del recreo tuvimos dos clases más, al ser martes tuvimos clase de Educación Física, fuimos a hacer natación, me gusta hacer natación, antes la entrenaba en las tardes también pero ahora no he podido entrenar. Amo la sensación del agua, el cómo me relaja y dejo de pensar. Odio pensar, pienso todo el tiempo y es agotador.
Cuando regresamos de natación estaba exhausta, solo quería acostarme en el suelo y dormir.
Me hice en el suelo y me puse a hablar con mis amigos, estábamos bromeando sobre cómo nos mirábamos con los gorros de natación y hablando sobre las clases. Teníamos examen de Biología después así que medio hicimos un repaso sobre los temas que podrían venir.
La mayoría del tiempo es muy cómodo estar con mis amigos, aunque por ocasiones siento que no los conozco realmente ni ellos a mí. Me gustaría cambiar eso, pero no sé cómo hacerlo. Y las pocas veces que he pensado como hacerlo, me da pena decir les.
Ahora que lo pienso, mi grupito es raro y variado. Hay distintas áreas en las que se especializa cada uno.
-Luca, él es muy inteligente en el área musical y otras áreas, también es muy noble y buen amigo. Él me ha ayudado a afrontar algunos problemas que no me gusta hablar con alguien más y es muy gracioso, solo de pensar en él se me forma una sonrisa en la cara. Le tengo demasiada confianza y aprecio, aunque él no se considera bueno en nada, quisiera que se viera desde mis ojos.
-Después esta Luis, él se considera bueno en no ser bueno, yo digo que es mentira, él es mi mejor amigo, da muy buenos consejos y es bueno en geografía, aunque es algo torpe para lo que es analizar personas o su entorno.
- Luego esta Emilio, muy inteligente en muchas áreas, mayormente las tecnológicas o matemáticas, tiene mucha paciencia (así dice él) y esta perdidamente enamorado de Estella, aunque aún no nos lo ha dicho oficialmente, es muy notorio, yo de momento me hago la loca. Es muy malo para enseñar/explicar algún tema, pero siempre intenta dar lo mejor de él y cambiar si está equivocado.
-Estella, es un ser de luz...de tinieblas, jaja. Es muy buena amiga, es buena escuchando y ama a los animales, quiere ser veterinaria. Es particularmente buena con los caballos, tan así que la mordió uno. Ella me ha apoyado mucho, mayormente con mis problemas personales, creo es la que más sabe acerca de mi historia.
-Y, por último, pero una de las más importantes, Tatiana, ella es mi primera mejor amiga real. Es muy despistada, pero es buena analizando a las personas o situaciones cuando se las dicen con claridad. Es muy comprensiva y amorosa. Esta algo loquita, pero quizás si no lo fuera no seriamos amigas, ya que yo estoy peor.
A todos ellos los quiero mucho, pero amo a las chicas, son mis tercios. Nosotras somos ese trío que si pudo ser y espero que siempre sigamos así.
Estoy segura de que Axel los amaría... Como lo extraño.
Agosto
Hoy fui a donde la psicóloga, pude hablar temas que son muy difíciles para mí, sigo repitiendo la conversación en mi mente ya que siento que dije mucho pero que me falto demasiado que expresar.
"¿Qué piensas sobre el suicido?"- pregunto la psicóloga
"Considero que quienes lo hacen son muy valientes..."- cuando expresé eso, ella me observaba animándome a continuar-" el hecho de quitarse la vida requiere valor, un valor que no tengo, no le mentiré, si lo he pensado o mejor dicho lo pienso, pero al mismo tiempo me da miedo, miedo del no saber que hay después o del simple hecho que sé que aquí se quedaran sufriendo por mi ausencia, pero si he pensado incontables veces que sería si yo no estoy, si desaparezco -que horrible, siento un nudo en la garganta solo de recordarlo- pero, no sé si en verdad quisiera morir, quizás el estarle contando esto es mi forma de pedir ayuda, quizás cuando hago comentarios o chistes sobre eso, es mi forma de pedir ayuda.
Ya que... me consume pensar en esto, me consume querer morirme, pero querer vivir aun, me consume como no tiene una puta idea."
A veces pienso que quizás no es que quiera morir, solo poder procesar mis emociones a solas, escapar del mundo, meterme en una cajita o en un espacio chiquito y sentir que no me desmorono.
Quisiera morirme.
Pero en parte sé la carga que les queda a las personas cuando alguien se suicida. Yo me siento culpable de muchas cosas aún.
No quisiera que mi mamá, papá, familia o amigos sientan que ellos fueron los culpables, que no vieron señales.
Por supuesto que no las vieron, nunca se los permití. En esto soy idéntica a él al parecer.
Porque, todos hemos experimentado la pérdida, estoy consciente de eso, ya sea pérdida de amistades o de un ser amado.
Pero la pérdida por suicidio, por el pensar que murieron por la culpa, porque sintieron que no eran suficientes para ti o el mundo. Eso destroza.
Destroza el pensar que quizás esa persona iba mejorando, pero por culpa de algo que no se podía solucionar, algo que no era su culpa.
Y ahí es donde me quedo en que no sé qué pensar, porque también una parte de mi desea vivir, con miedo, porque me aterra volver a perder a alguien, perder oportunidades. Pero me da más terror morir y no ser nadie, morir y que al tiempo me olviden.
De vivir y nunca volverme a sentir completa.
Me pregunto, si él sintió miedo...
Quizás hasta se arrepintió.
Quizás hasta me odia.
Yo perdí a alguien, perdí a mi otra mitad, perdí todo lo que me daba un rumbo y no sé cómo recuperarme.
No sé como encontrar mi hogar ahora.
Ya ni siquiera sé quien soy.
Solo sé que soy culpable.
Octubre
Me desperté como a eso de las 3 de la mañana. Tenía el corazón acelerado. Con los ojos llorosos a pesar de recién despertar.
Tuve un sueño horrible.
Ya no sé si fue sueño o recuerdo. O quizás fue una mezcla.
Intenté ver videos un rato para distraerme, hable un rato con Luca, que sorprendentemente estaba despierto, pero no pude dejar de pensar en mi sueño y tome su consejo de escribir todo lo que me recordaba.
Estaba en un lago, en ese lago había cabezas de muñecas y yo tenía miedo.
Había un árbol enorme, en medio del lago, este árbol me daba miedo porque parecía enojado, me decía repetidamente "alguien te está esperando al otro lado" y me cargaba, en contra de mi voluntad, llevándome frente a una cabaña que se veía vieja por fuera, de esas que ya se van a caer. Pero adentro era la casa más hermosa, era blanca con detalles dorados y un fondo celeste. Daba la idea de que era el cielo ya que no tenía un final.
Ahí, en medio de la habitación estaba Axel, con un camisón de hospital, blanco con detalles celestes. Y me miraba, me veía con una sonrisa cálida, de esas que expresan mucho sin la necesidad de decirlo en voz alta. Y al lado de Axel había una silueta que tenía un camisón blanco como la luz, y su rostro no lo podía ver pues estaba resplandeciente al igual que el sol.
Yo por instinto volteaba a Axel en repetidas ocasiones para hablarle, pero él parecía no escucharme.
Solo el señor me podía escuchar, él me decía con una voz calmada y dulce, -"Él ya está bien" "No te culpes más”-.
Sigo sin entender ese sueño. Siento que la cabeza me va a mil por hora de tan solo recordarlo. Me duele el corazón de tan solo recordarlo, siento que me lo apretaran. Decía que no me culpara, pero ¿cómo no hacerlo?
Yo tuve la culpa de muchas cosas que le pasaron a Axel.
Quizás yo debí ser quién se enfermase. Quizás cuando él estaba aquí debí tratarlo mejor. No pelearme con él. Ahora ya no queda nada que pueda hacer.
Ya no sé qué más hacer para dejar de sentirme como me siento.
Quisiera que me digieran que fue mi culpa, que yo fui quien le causó todos sus problemas, que sin mí nada de esto hubiera pasado.
Pero todos me dicen lo contrario, que no fue mi culpa. Que Axel me perdonó. Pero ¿cómo pudo perdonarme si ni yo me perdono?
Quisiera poder decírselo a alguien, pero lo único que puedo hacer es volver a retomar la actividad que me dejo la psicóloga.
Que por cierto llevo ya como 1 mes sin ir, desde septiembre. Mis papás consideraron que ya no era tan necesario. Pero quisiera regresar, aunque me da pena decirles, me considero una carga, un gasto más y no sé qué hacer.
Quisiera hablarles a mis amigos, pero me da miedo ser vulnerable frente a ellos o atormentarlos con mis problemas cuando ellos tienen más problemas o cosas más importantes.
Quisiera contarles la verdad de todo lo que pasó esos días.
Deseo poder viajar en el tiempo, quizás pueda evitar que todo esto suceda.
Quisiera abrirme acerca de mis emociones y dejar ir mi dolor hablándolo, pero no lo logro.
He encontrado otras formas de dejar ir mi dolor, pero me avergüenzo de ello...
A veces quisiera ya no estar aquí.
Quisiera estar muerta o al menos dejar de sentir.
¿Soy culpable?
¿Soy culpable?
Soy culpable de sentir, de vivir, de seguir.
Soy culpable por estar aquí disfrutando.
Soy culpable de sentir miedo, de sentir culpa.
Soy culpable de todo lo que hice y de todo lo que hago.
Sé que soy culpable de eso.
Pero ¿realmente soy culpable por extrañarte?
¿Como no extrañarte si te miro en todas partes?
¿Como no extrañarte si éramos tan iguales?
Dime por favor, que ruego con mi corazón, ya no quiero extrañarte, pero no quiero olvidarte.
Quisiera que estés aquí y vivir junto a ti.
Quisiera no parecerme a ti y poder ser feliz.
Quisiera hacer todo para no sentirme culpable. Pero solo en mi culpa encuentro consuelo.
Consuelo de ser feliz, aunque tú no estés.
Consuelo de seguir sin ti.
Así que sí, soy culpable.
Soy culpable de ser yo.
Noviembre
Considero que algún día aprenderé a respetar las opiniones ajenas así estén equivocados.
Pero, que tonterías llega a decir la gente.
Hoy vino mi tía a casa, alegremente estaban hablando con mi mamá acerca de una actividad de la iglesia y la emoción que sentía por ir. Estamos en inicios de noviembre, así que estaban más emocionadas porque iniciaban a preparar el nacimiento y otras cosas para la iglesia y sus festividades.
No estoy molesta por eso, cabe aclarar, quizás no soy la persona más religiosa, pero sí creo en Dios.
Mi tía en cambio es religiosa en extremo.
Y entre sus comentarios soltó uno acerca que había visto a Juan Andrés, con un chico y que seguramente ya estaba cayendo en el pecado de nuevo. Y eso me enojó. Es que hasta puedo relatar el momento completo ya que sigue presente en mi mente. Me enojó, por el tono en que lo dijo, el cómo lo dijo y porque sabe lo importante que es Juan Andrés para mí. Es lo único que me dejó mi hermano cuando... cuando murió y aunque hemos hablado un poco menos, lo adoro.
Estábamos en la cocina, yo estaba haciendo algunas tareas. Cuando mi tía comentó con cizaña -"ay, Juan, no le bastó con uno y se fue por otro. Ni luto le pudo mantener. Así que aparte de enfermo traicionero."-, yo me enojé, por supuesto y le dije intentando comprender su forma de pensar -"No sabe si con el chico que estaba era su amigo y, además, ¿por qué está enfermo? Yo no veo nada de malo en él"- dije, intentando sonar madura. Mi mamá solo estaba viendo un punto fijo, ella como siempre no podía hablar, desde lo de Axel pensé que iba a cambiar, pero siempre se queda callada, más cuando es su hermana la que está hablando de forma despectiva. -"Es que ese es el problema con su generación, nada lo ven mal. Es obvio que esos muchachitos están pecando. Son, ¿cómo le llaman ustedes? Ah, sí, pareja. Una tontería completa. No tienen salvación en Cristo. Están perdidos. Claro que está enfermo, como es posible que le pueda gustar alguien de su mismo género. Eso es completamente desagradable, hasta para la vista de Dios. A todos ellos les llega su castigo, si no, recuerda lo que pasó con Axel. Dios lo castigó por ser gay y como nunca se arrepintió, su pecado lo llevo a la tumba"- recuerdo perfectamente que lo dijo hasta con una sonrisa de satisfacción. Yo no sé en qué momento me paré para responderle, solo recuerdo que me exalté mucho. -"No es que no veamos nada mal, es que estamos cansados de que le gente ignorante como usted considere que amar está mal. Quiere meter a Dios en nuestra conversación, pero ni siquiera lo lleva en su corazón. Dios mismo dijo que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos. ¿Usted acaso no se ama y por eso esta corrompida? O explíqueme cómo es posible que ame más a un extraño, pero habla acerca de la muerte de mi hermano con descaro. No sea descarriada usted tampoco, que le tengo respeto por ser mi tía. Pero no le permitiré que venga a hablar mal de la gente que quiero y mucho menos de mi hermano y el cómo murió. Habla de Dios, pero no sabe amar"- Ella, en el mismo tono respondió -"no eres quien para exaltarte porque mencione su muerte. Más si tú eres la culpable de que este muerto"-
Mi madre se metió, pidió al borde de lágrimas que paráramos de pelear y yo mejor me largue de allí. Quería no, quiero llorar. Tiene razón. Yo soy la razón de que mi hermano esté muerto. Yo soy la culpable. Gente como mi tía y sus comentarios no apoyaron a su decisión, pero fue por mi culpa que murió. No tengo el derecho de enojarme o decirle sus verdades, fue por mi culpa.
Noviembre 27
Hoy 27 de noviembre, salí con las chicas, con Estella y Tatiana. Los chicos iban a venir, pero tuvieron unos problemas. Así que solo éramos las 3 juntas para celebrar mi cumpleaños número 17, fuimos a nuestro restaurante favorito a comer quesadillas. Normalmente lo pasaría en familia, pero desde la pelea con mi tía, lo último que quiero hacer es estar en casa. Aunque ya pasaron casi 3 semanas, siento como si fue ayer, sigo enojada y frustrada conmigo misma. Pero las chicas decidieron animarme a salir luego que les conté un poco sobre lo que pasó y entre risas y lágrimas, me di cuenta de muchas cosas acerca de nuestra amistad. Y de como las amo.
Lo principal, no somos amigas normales. Somos tres, sí, pero nunca nos ha incomodado eso, nunca hacemos la diferencia o excluimos a alguna y aunque cada una tiene su papel, por veces nos intercambiamos los papeles. Tatiana, es muy callada y reservada, es cariñosa, amable, pasa en su mundo, pero de igual manera nos pone atención. Estella, es habladora, pero con las personas que ella desea o ve la necesidad de hablarles, le incomoda el silencio, ama la comida y es muy fuerte de forma psicológica. Yo en cambio, amo hablar, demasiado, aunque este año mi vida la pasaba en silencio, hoy me di cuenta de que con ellas vuelvo a ser yo, a esa chica que pasaba hablando, bromeando, cantando, molestando. Hubo un periodo de tiempo, aproximadamente 6 meses desde el 13 de mayo de 2025 hasta inicios de noviembre, donde yo no hablaba tanto, respondía, molestaba si me molestaban, no me quedaba en silencio ya que en esos meses no me gustaba el silencio. Pero ahora, hoy especialmente, que es mi primer cumpleaños sin él al rededor, sin alguien que me molestara por ser más vieja sabiendo que no éramos de una gran diferencia de edad y que él era mayor por menos de un año.
Que volví a ser yo, fue un período muy pequeño de tiempo. Pero, volví a sentirme viva, a sentirme yo, con mi risa escandalosa.
Les pude hablar un poco sobre Axel a las chicas, les conté sobre mi miedo de olvidarlo, el cómo me hacía reír todos los días y que a pesar de que estaba enfermo mantenía una sonrisa hermosa, contagiosa, a decir verdad.
Les conté que lo extraño, que le lloro siempre que me acuerdo, pero quiero vivir, por él y por mí. Disfrutar la vida, correr sin miedo, seguir adelante.
Ellas me abrazaron, no pudieron hacer más, no les permití, porque me rompí en llanto, me dijeron que ellas siempre me iban a ayudar. Que, si quería silencio me lo iban a dar, si quería hablar íbamos a hablar. Que para eso éramos amigas, para poder reír y poder llorar juntas.
Les conté sobre mis intentos de olvidar el dolor mental lastimándome, les prometí que ya no lo iba a hacer, y es verdad ya lo dejé hace rato, pero tenía miedo de contarles y fallarles.
Les conté sobre mi diario, les prometí que lo iban a leer cuando terminará. También les dije que yo les iba a dar cuales paginas iban a leer. Porque confío en ellas, con mi corazón, pero hay muchas cosas, muchos recuerdos con mi hermano que me quiero mantener para mí.
Hay otros recuerdos que les quiero contar cuando estemos con el grupito, los 6.
En este cumpleaños agradezco tenerlas a ellas de amigas.
Agradezco todos los días a Dios, que me permitió conocerlas. Vivir estas experiencias maravillosas en amistad. Este amor que no es romántico es uno más fuerte.
Las quiero y como deseo de cumpleaños espero seguir a su lado y poderles contar más sobre mí y mi hermano.
Sin ti
Un cumpleaños, una cena, una salida. Siempre lo hacíamos juntos. Ahora debo hacerlo sin ti.
Desde ahora debo estar siempre sin ti.
Me enseñaste muchas cosas, pero nunca esto.
Nunca me dijiste que estaría sin ti.
Nunca me preparé para esto, nunca deseé esto.
Diciembre
Hoy me reuní con Juan, luego de mucho tiempo, lo pude ver por fin.
Nos sentamos a platicar un poco de todo, pero hay una parte de la conversación que no sale de mi mente. Él me decía constantemente que lo disculpara. Me decía -"yo tuve la culpa, yo debí suponer lo que él iba a hacer y no lo detuve, ya me había hecho comentarios pasivos acerca de la muerte, acerca de cuál sería la forma menos dolorosa de morir, pero nunca lo tome en serio."- cuando me dijo eso se le rompió la voz. -"Sé que quizás estes enojada conmigo, sé que no soy quién para estar aquí hablándote, pero quiero que me escuches"- ahí, quizás estuve mal en interrumpirlo, pero de igual manera le dije -"No te preocupes por lo que pasó y claro que eres quien para hablarme. Mi hermano te amaba, más que a cualquier otra persona."- A lo cual me respondió -"No mientas, a ti era quien él amaba más, a los dos nos amaba, por supuesto, pero en diferente forma. Yo amaba, no, amo a tu hermano, sé que está muerto, claro que lo sé, pero no lo puedo olvidar. Todas las conversaciones que teníamos las recuerdo. Y me consume que cuando estaba en sus últimos días en el hospital, cuando ya se estaba recuperando físicamente. Nos peleamos"- se le quebró la voz y estaba llorando cuando me dijo eso, se estaba desmoronando, soltando su dolor y eso me dolía ya que sé que mi hermano no hubiera querido verlo llorar. Intente consolarlo, pero no me permitió. Dijo que había mucho que debía contarme y debía aprovechar el valor que tomó. -"Cuando estaba en el hospital, cuando el doctor le dijo que le iba a dar de alta, nosotros discutimos. Muy fuerte, él no se acordaba de muchas cosas, y eso lo tenía mal. El hecho de olvidar todo lo que pasamos juntos. Me dijo que lo dejara, que debíamos terminar, pero yo le dije que no haría eso. Le dije que si yo fuese el enfermo él nunca me hubiera dejado. Y el me respondió que sí lo habría hecho. Que me hubiera dejado en la cama del hospital y habría desaparecido, por mí. Para no agobiarme con pensamientos, con vergüenza por no recordar a mis seres queridos, a quien yo decía amar.”- Me miraba con esos ojos verdes que estaban rojos por llorar.
- “Azel, cuando Alex me dijo eso, me destrozó. Porque me estaba viendo a los ojos cuando lo dijo.
Y por veces creo que decía lo que él estaba sintiendo, que una parte de él solo deseaba no saber nada de mí, así lo interpreté yo. Que solo quería olvidarse de todos y desaparecer, sin despedirse de nadie. Una parte de mi sabe que es mentira, tu hermano me amaba, yo lo sé. Me duele saber que eso era una mentira y aun así peleamos. Me duele que ya no esté."- No supe que decirle, me deja pensando si era verdad. Si mi hermano hubiera deseado que todos los que lo queríamos desapareciéramos. Para así él no cargar con la culpa de no recordarnos. Me duele dudar de él.
-"Sabes, Juan, realmente no sabemos ni sabremos con certeza por qué decidió matarse. Él no dejó una sola carta, una nota, no dejo nada que nos dijera por qué decidió quitarse la vida. Y lo peor que podemos hacer es culparnos. Yo llevo culpándome, porque una parte de mi dice que se quitó la vida por mi culpa. Porque yo le hacía daño. El no poder recordarme, el verme y no saber quién era la persona idéntica que estaba enfrente de él. Que no tenía recuerdos sobre todo lo que hicimos juntos, nuestras travesuras y peleas de hermanos. Así que no te culpes Juan, nosotros, por mucho que me costó entender esto, no sabremos por que se quitó la vida. Y no nos podemos culpar tampoco."-
Se lo dije para reconfortarlo, ya que una gran parte de mí se siente culpable. Siento que pude haber hecho más por mi hermano. Quizá no pelearnos tanto de niños. Irlo a visitar más seguido. Ayudarlo cuando estaba débil. Pero no, cuando él estaba vivo yo solo le huía, cuando él estaba en esa cama de hospital yo deseaba nunca verlo, porque no quería verlo sufrir, no quería ver a mi otra mitad, a mi par ahí en una cama, débil, postrado sin nada que hacer.
-"Sé que tienes razón, una gran parte de mi desea que sea solo así, que él no nos culpó en ningún momento, que no nos odiaba. Pero ahora me da miedo pensar en todo. Si yo hubiera llegado más temprano, se lo prometí a tu madre que no lo dejaríamos solo. Se lo prometí, que estaría ahí temprano cuidándolo, por eso tu madre deicidio irse a bañar, despejar su mente un momento de ese hospital. Pero yo no pude después de esa pelea. Yo no quería saber nada de Axel. Solo quería odiarlo, quería ya no amarlo. Y cuando recapacite que debía entrar a la habitación del hospital y pedirle perdón." Su voz se iba apagando mientras sus ojos veían un punto fijo, tardó unos momentos en continuar. "Cuando por fin pude entrar a la habitación, lo vi ahí Azel, colgado. Sé supone que yo lo debía haber estado cuidando. Que no lo debí dejar solo en ningún instante. Pero me había enojado por lo que me había dicho. Me sentía traicionado y cuando le quería hablar y reflexionar como siempre lo hacíamos cuando peleábamos. Él ya no estaba respirando, recuerdo que después de que yo entrara entro una enfermera y empezó el protocolo, me saco de la habitación, intentaron reanimarlo, pero era tarde. Cuando llego tu madre solo me vio y desde entonces no me ha dirigido la palabra. Pero duele, duele saber que muchas cosas las pude evitar. Que la muerte de Axel la pude evitar. Pero por un enojo ya no está. Me siento perdido, sé que lo que digo no tiene coherencia o correlación, pero no sé qué hacer" -
Me dio un golpe de realidad, no solo yo había perdido a alguien, todos perdimos a alguien ese día. Y en lugar de apoyarnos unos a otros nos alejamos y nos aislamos en nuestro dolor.
Deje que llorara, ¿qué más podía hacer?
Sé lo que se siente querer hablar con frecuencia acerca de alguien que falleció, pero no poderlo hacerlo porque la gente a t alrededor se aburre de escuchar lo mismo una y otra vez. De que cada mínima cosa te acuerde a ellos. Y prefería que llorara aquí, conmigo, que solo, él es muy joven al igual que yo y no deberíamos estar cargando tanta culpa, pero nuestro cerebro no nos deja aceptar eso.
Luego de un rato me confesó que iba a veces al cementerio, a visitar su tumba y reclamarle. "Él es un mentiroso, me prometió muchas cosas y ahora nunca las podremos cumplir. No me prometió casarnos, porque para nosotros es imposible. Pero me prometió enfrentar a su familia. Decirle la verdad a su mamá, enfrentar a su tía y decirle que no se meta en lo que no le incumbe. Hasta en los momentos difíciles me hacía reír. Me prometió que siempre íbamos a estar juntos, que iríamos a comer a los lugares que veíamos en las redes o recrear citas como en una película de romance antigua. Pero ahora no podremos hacer nada de eso. Y si me ofrecieran traerlo de vuelta, pero ya no estar juntos, lo aceptaría con tal de poder verlo, aunque sea de lejos, pero lo vería vivo."- yo haría lo mismo, daría todo lo que tengo por recuperarlo.
Estuvimos hablando mucho más tiempo, me quebré ahí con él, el poder hablar sobre mi hermano sin miedo a ser juzgada por extrañarlo o poner una máscara y fingir estar bien. Me reconforta saber que no soy la única que no lo ha superado, más que casi se cumple un año desde su muerte. Faltan unos meses pues se murió en mayo y estamos en finales de diciembre. Pero de igual manera, duele ver que el tiempo sigue, que las personas van recuperándose de la pérdida y yo seguir estancada.
Hay un sin fin de cosas que deseo poder seguir hablando con Juan. Que compartamos nuestras aventuras con mi hermano y que le lloremos, que le lloremos a ese chico soñador. A ese chico que siempre deseo vivir y ahora ya no puede.
Enero 09
Me siento un fracaso.
Me siento un fracaso por muchas cosas y no sé cómo explicarlo.
Iba tan bien, estaba mejorando mi salud mental, sonriendo, superando que Axel ya no está en mi vida y ahora siento que todo vuelve a donde comencé o peor.
Estaba mejorando, sintiéndome amada, sintiendo que no estaba sola.
Ahora siento todo lo contrario, me siento sola, que nadie me necesita y si llegase a desaparecer a nadie le importaría. Siento como si me tiraran un balde con agua fría cada cierto tiempo mientras me repiten lo inútil que soy.
Quisiera llorar, hablarlo con alguien, decir que me siento sola, admitir que me siento sola. Pero no me atrevo, no me atrevo a demostrar cómo me siento, no me atrevo a que alguien sepa que soy vulnerable y que tenga ese poder sobre mí. Y odio eso, porque iba tan bien, estaba mejorando ese aspecto de la confianza, ya estaba confiando en otros, confiaba en mis amigas, en mi misma. Pero ahora, pienso que no debo hablar sobre mis sentimientos, sobre lo que me pasa, ya que ellos también tienen sus problemas, tienen sus preocupaciones, sus ocupaciones.
Ellos están demasiado ocupados como para preocuparse por mí.
No entiendo, si iba tan bien ¿por qué recaí?
Quisiera hablarles a mis padres, pero, también eran los suyos. –“Dime Axel ¿Cómo les podría decir a mis padres que te extraño si ellos también lo hacen?”- Me sentí patética hablándole al aire, pero es al único que me animo a hablarle.
En días como estos extraño a Axel, yo lo estaría molestando en estos momentos, celebrando su cumpleaños, ahora ni siquiera me arme de valor para ir al cementerio, porque hoy estaría cumpliendo años. Hoy él se convertiría en el mayor, ahora él siempre tendrá 17 y yo seré la mayor. –“Te dije que iba a ganarte en todo. Ahora me arrepiento, ganar no es tan divertido”- dije susurrando, como con miedo de aceptarlo. Quisiera decírselo a alguien, pero me da miedo, admitir eso en voz alta. Admitir que él ya no está y que yo me quede sola y estaré sola.
Intento ocupar mi mente en otras cosas, como videojuegos, deporte, salir a dar vueltas, pero nada me ayuda a dejar de pensar. Nada me ha ayudado a dejar de sentir con tanta intensidad.
Y lo único que puedo hacer es escribir, escribir en este diario, escribir tan mediocres pensamientos, escribir recuerdos, escribir momentos que me atormentan o momentos que me hacen feliz. Ese es mi consuelo en cierta parte, recordar esos momentos felices, hasta que vuelvo a caer en el abismo de mis emociones.
Intento ser feliz, intento centrarme en las buenas cosas que hay todavía. Pero no puedo, no logro entender muchas cosas. No logro controlar mis emociones, como cuando mencionan algo que te gustaba o que solías hacer. Odio que este en pasado, odio que cuando estoy escuchando algún chisme pienso que te lo contare o volteo hacia el lado para verte y ya no estás. Te extraño. Y te odio. ¿Por qué no me hablaste? ¿Por qué no me pediste ayuda? ¿Por qué actuabas tan feliz si no te sentías bien? ¿Por qué eras así? Solo fingías una sonrisa, decías un “estoy bien”; “ya me siento mejor” nunca fue así y fui muy tonta para no darme cuenta de que parecías estar bien pero no lo estabas, y me culpo, me culpo porque yo era quien te conocía mejor que nadie, te conocía mejor que tú mismo porque ya no tenías muchos recuerdos. Y aun así no hice nada. –“Axel, si es que realmente estas aquí y no le estoy hablando al aire, te prometo ayudar a otros que estén luchando con su salud mental y te prometo que en algún momento estaré contigo. Pero no aun, tengo mucho que hacer antes de acompañarte así que dame fuerzas por favor.”- lo último lo sentí como una suplica a no estar sola.
- “Feliz cumpleaños hermano, en tu próximo cumpleaños, 09/01 iré a visitarte”-
Febrero
No sé qué sentir y no sé qué pensar.
Siento que mi mundo da vueltas, siento alegría, siento miedo, enojo, tristeza, me siento confundida.
Se supone que el sentimiento de luto o el sentimiento cuando pierdes a alguien debería durar 6 meses como un dolor intenso, ya casi se cumple 1 año de tu muerte y no he podido superar el dolor de no tenerte aquí.
Mamá me dio una noticia muy alegre, pero a la vez me entristece, me dijo que está embarazada y que querían utilizar tu cuarto para el futuro bebé, me alegre por la noticia por supuesto, pero no quiero que toquen tus cosas, no quiero pensar que si limpian tu cuarto y lo usan para el nuevo bebé sea como cerrar o dar por sentado que no volverás.
Sé que no volverás, pero me da miedo que todos ya están avanzando, superando el hecho de que ya no estes con nosotros, me da miedo quedarme atrás cuando todos están continuando con su vida como si nada. Me da miedo tener que ser la hermana mayor ahora y no tengo a quien recurrir, tú deberías estar aquí y juntos cuidar a nuestro hermanito o hermanita, hace 3 años habíamos dicho que estaríamos juntos y arreglaríamos el cuarto de ese bebé desde que nuestros padres nos dijeron que querían tener otro hijo, pero ahora no estás.
Y lo que me causa más conflicto es que mamá, cuando me comentó acerca que querían utilizar tu cuarto y transformarlo para el nuevo bebé, lo dijo como si me estuviera pidiendo permiso, me mata el saber que, aunque debería ser una noticia llena de alegría, más para ella, esté pensando cómo me siento.
Me siento como una carga cuando teniendo sus propios problemas se preocupa por los míos.
Por supuesto acepté que utilizaran tu cuarto, aunque papá me dio la opción de mover mis cosas para tu cuarto y que en el mío se quedara el bebé, pero considero que eso me haría más daño, recordar todos los momentos donde no me sentía bien y recurría a ti como mi lugar seguro, aunque nunca te lo digiera como tal. Cuando nos quedábamos dormidos en las tardes o simplemente existíamos uno a la par del otro sin hablar, cada uno en lo suyo, pero juntos.
La única condición que puse es que yo quería revisar primero tus cosas, no quiero que vayan a tirar algo que yo sé que era importante para ti.
También, aunque sé que será más doloroso, quiero entender por qué te suicidaste. Quizás hay alguna nota, alguna cosa que me indique qué estabas sintiendo cuando te quitaste la vida, quiero saber desde cuándo te empezaste a sentir así. Quiero entenderte, sé que es tarde ya que no estás y eso me causa enojo, decidí prestarte más atención ahora que cuando estabas aquí ya que por huir te hice sentir mal. Me causa enojo el pensar que yo soy una de las razones de tu muerte.
Las cosas las revisaré mañana, hoy ya es muy noche y quiero intentar dormir mejor. Tú me hubieras regañado porque no he dormido bien desde hace mucho tiempo, aunque si estuvieras aquí ya hubiera ido a tu cuarto y acostarme contigo mientras hablábamos de cualquier cosa hasta quedarme dormida. Extraño esos momentos.
Tú no eras solamente mi hermano, eras mi mejor amigo, mi otra mitad.
Marzo 01
Hoy revisé tus cosas, mientras pensaba. Al inicio, cuando entré a tu cuarto después de mucho tiempo, no mentiré, cuando entré y no te vi ahí fue un golpe muy duro que no estaba lista para recibir. Tu dormitorio aún conservaba un poco de tu olor, ese aroma característico a café, siempre estabas bebiendo café, amabas preparar distintos tipos y experimentar formas de hacer las bebidas. Amabas tomar café amargo para empezar el día, pero en la tarde le agregabas un poco de leche y azúcar. Estando en tu habitación me recordé de la noche que regresaste de tu primera cita con Juan, estabas emocionado, irradiando felicidad de haber pasado tiempo con él, me contaste que lo llevaste a probar el café de tu cafetería favorita, esa de los ancianos, me recuerdo que te gustaba ir allí por lo cálida y su comodidad, en tus palabras esa cafetería se sentía como tu hogar.
Me recuerdo del día que me dijiste que te gustaba Juan, estabas confundido, aterrado pero feliz, muy feliz. Solo yo sabía sobre ustedes, me encantaba verte feliz. Oírte cada vez que regresabas de verlo cuando aún no le habías confesado tus sentimientos. Recuerdo lo nervioso que te ponías cuando todavía no eran novios. Y el día que se hicieron novios, irradiabas felicidad. Tú lo amabas.
Conforme iba observando tus dibujos y pinturas comprendí que tú en esos cuadros, en esos cuadernos mostrabas como te sentías.
Encontré varios dibujos de esa cafetería y estoy considerando en llevárselos, ellos también te extrañan y merecen tener un pedazo de ti.
Encontré tus materiales de dibujo y pintura, los regalos que, todas las personas importantes para ti, te habían dado a lo largo de tu vida, encontré cosas que pensé nunca tendrías, como una cajetilla de cigarros y un cuaderno en el cuál habías escrito planes para mejorar esa cafetería, gracias a ese cuaderno pude comprender tu amor hacia la cafetería.
Encontré un anillo que usabas a menudo y una pulsera marrón con piedras azules y diversos tonos de café y lo que más llama mi atención es el dije de elefante colgando de un dije que simula un búho. Tome esos 2 accesorios para mi uso, quiero tener algo de ti, el anillo lo pues en una cadena para utilizarlo como collar y la pulsera la llevo puesta ahora mismo, me queda un poco grande a pesar de ser ajustable, pero es hermosa.
De tus dibujos, encontré los paisajes que solías dibujar, recuerdo que cuando empezaste a enfermar e ir más seguido al hospital lo que más hacías era pintar y dibujar, mamá bromeaba diciendo que el día que tú dejaras de pintar o dibujar sería el día en que se preocuparía por ti ya que eso sería como si murieras, pero tú dibujaste y pintaste hasta el final.
También empecé a procesar sobre lo del futuro bebé que tendremos rondando por la casa, se siente extraño, hasta un poco irónico. Una vida se perdió, pero una nueva inició. Te extraño, nunca pensé que tendría que hacer esto sin ti, no diría que lo estoy haciendo sola, ya que mis amigos están para mí y papá se unió a mi en la tarde para terminar de revisar tus cosas.
Hablamos acerca de lo vacío que se sentía no tenerte aquí y le mencioné que ya pronto tendríamos más ruido en la casa. Le comenté sobre mi temor de que todos se estuvieran olvidando de ti, sé que suena egoísta, pero siento que ni siquiera termino de procesar que no estás y ahora debo procesar que seré hermana y hermana mayor. Papá me respondió con un abrazo mientras decía "el hecho de que habrá un nuevo integrante en nuestra familia no significa que olvidaremos a aquellos que ya no están", lloré en sus brazos después de mucho tiempo, cuando me tranquilicé seguimos limpiando y ordenando. Papá encontró tu guitarra y me contó una anécdota, "cuándo recién les contamos a ustedes 2 que estábamos planeando en tener otro hijo, recuerdo que Axel pidió una guitarra y dijo que él le tocaría canciones de cuna todas las noches" a lo cual pensé que eso no se podría cumplir, pero si lo cumpliste. Dejaste una USB donde guardaste las canciones que tocabas mientras ibas practicando hasta tener un nuevo hermanito o hermanita. Sin saberlo dejaste un regalo para alguien que no conocías. Tú hubieras amado a este nuevo integrante yo lo sé. No diré que ya no tengo miedo de muchas cosas, pero lo que me dijo papá me dio consuelo. Y el bebé no tiene la culpa de nada. Y me haré responsable que ese bebé sepa quién eras tú.
Que sepa sobre ese hermano que la amo sin necesidad de saber de su existencia aún.
Abril 30
Hoy me pegó fuerte el hecho que no estés aquí, que no estés conmigo.
Oficialmente faltan dos semanas para que se cumpla 1 año de tu muerte. Y hoy más que nunca te extraño. Te extraño con toda mi alma. Anhelo poder hablarte, poder verte, pero no puedo.
Hoy en el colegio un profesor nos puso un proyecto llamado "¿Qué pasaría sí?" Y eso me afectó, me puse a reflexionar lo que hubiera pasado si hubieras sobrevivido, si no te hubieras suicidado, si no te hubieras enfermado. Tengo dudas sobre qué hubieras hecho, quizás es algo egoísta ponerme a pensar que si siguieras vivo estarías estudiando medicina para ayudar a alguien con tu enfermedad, que es muy rara y casi nadie habla sobre ella o sus consecuencias, consecuencias que a ti te costaron la vida y creo que muchos más están pasando por lo mismo. Quizás no estén enfermos con una enfermedad "física" como empezó la tuya, quizás tengan una enfermedad mental y sea eso lo que los hace sentir débiles, rotos.
Sigo pensando en lo que hablaré en el proyecto, quisiera hablar sobre qué hubiera pasado si yo hubiese notado como te sentías, si me hubiera quedado a tu lado en el hospital, si nuestra familia fuera un poco diferente. Aún no estoy segura de que hablar, pero quisiera hablar de ti en algún momento, contar sobre tu enfermedad, ayudar a otros, tanto a los que se sienten solos y desorientados como a los que creen tener la razón en todo y no se fijan en sus seres queridos con mayor frecuencia. Pero, aun estoy pensando sobre que escribiré para luego hablarlo en el proyecto. Me he percatado que es mejor escribir lo que pienso o hacer un borrador de lo que diré antes de hablar en público, me ayuda con los nervios.
Entre otras cosas, creo que mañana iré a la cafetería que tanto te gustaba, hubiese preferido conocer esa cafetería contigo, pero lo haré por ti. Estaba considerando invitar a mis amigos, aunque no sé si puedan. Quisiera hablarles de ti, ya que considero que merecen saber sobre ti con más detalle y reconozco que yo quiero contarles sobre ti y permitir que conozcan más sobre mí, ya que muchas veces me cierro con las personas o simplemente no les dejo que conozcan quien soy, pero con ellos deseo que me conozcan, no tal cual, puesto que no me siento lista, pero que sepan sobre ti. Sobre mí.
Ellos son muy importantes para mí. Y creo esto es una de las pocas cosas que quiero hacer por voluntad y estoy consciente de eso.
Decidí seguir escribiendo lo que pasó estos últimos días en esta misma página, bueno, al menos iniciar en esta página y continuar.
Fui a la cafetería, con mis amigos, fuimos los 6 y estuvimos tomando café y comimos pasteles. Entiendo el porque te gustaba tanto esa cafetería, me hizo sentir como en casa con su ambiente cálido y gente tan amable. La señora de la cafetería cuando me vio se quedó petrificada por un instante, luego me reconoció y empezamos a charlar un poco hasta que llegaron los chicos, me dijo que se llama Amelia y que yo debía regresar. Me pidió que volviera en una semana cuando su esposo estuviera devuelto, me quieren enseñar algo, me pregunto qué será.
Sobre mis amigos, les conté sobre mi vida, cosas que ellos no sabían y les conté sobre ti, sobre tu muerte, sobre tu enfermedad y el cómo me afectó. Les conté que me siento egoísta, ya que, aunque les quería hablar de ti, hable de cómo me sentía. A lo cual Luis me dijo "No te sientas egoísta por hablar sobre cómo te afectó, tienes derecho a hablar sobre tus emociones y más sobre tu hermano. Si quiere llorar, hazlo, si quieres hacer algo con tus emociones dilo y te apoyaremos. Pero nunca apoyaremos el hecho que te culpes, más por cosas que no son tu culpa." Con esa frase lloré, claro que lloré, porque me sentí querida y validada, sentí que no debía guardarme todo. Y hablé, les dije que mis emociones me agobiaban en muchas ocasiones, que fui cobarde por no visitar a mi hermano tan seguido y por evitarlo por miedo. "Tenía miedo de perderlo y en lugar de hacer algo para evitar su pérdida creo que lo guíe más a ella. Odiaba ir al hospital, odiaba verlo con las intravenosas y los moretones, el ver cómo iba perdiendo sus recuerdos poco a poco y que a pesar de estar sufriendo mantenía una sonrisa, hasta que me olvidó. Hasta que se olvidó hasta de quien era él.
Creo que el ahí fue cuando el vaso se rebalsó, cuando ya no pudo recordar quien era yo, cuando veía a una copia de él y no podía reconocer quien era, cuando me buscaba de forma inconsciente y no entendía el porqué. En el momento en qué mis padres le dijeron que yo era su hermana, le mostraron fotos y videos nuestros. Se derrumbó y lloró, luego nos empezó a alejar a todos, se ponía muy enojado y un día solo recuerdo a mi madre llamándome y diciendo que debía llegar al hospital. Que mi hermano estaba muerto, se había suicidado y no había nada que los doctores pudieran hacer."
Se sintió muy liberador poder hablar sobre todo. Aunque siento que no abarque todo lo que quería contarles, les conté lo más importante.
Les hable de tu afición por el café y como ese era tu olor característico, sospecho que lo obtuviste en esta cafetería porque pasabas mucho tiempo aquí, además justo cuando entré a la cafetería ese fue el aroma que sentí y me puso nostálgica, pero no lloré.
También estuve pensando la idea para la actividad del profesor, creo que hablaré de cómo pienso que hubieran pasado las cosas, los momentos si siguieras aquí. En como afectaría mis decisiones y a nuestra familia. En qué hubiéramos hecho para celebrar tu cumpleaños y sé que quisiera terminar el proyecto con la frase "no tenemos el tiempo asegurado". Mi otra opción es hablar sobre lo que pasaría si las personas le dieran más importancia a la salud mental, quisiera centrarme en la salud mental de los jóvenes, porque muchas veces nos dicen que no nos podemos sentir tristes si lo tenemos todo o que somos muy jóvenes para saber si quiera lo que son nuestras emociones, pero vivimos con ellas y por algo son nuestras.
Siento que tengo mucho para hablar y que no tengo una voz para ser escuchada.
Pero quiero hablar, quiero ayudar a las otras personas. Quiero salvar a alguien como no te pude salvar a ti.
Mayo 06
Hoy fui a la cafetería que tanto le gustaba a Axel, falta una semana para el 13 de mayo, es decir una semana para su aniversario de muerte. He de admitir que de las pocas veces o mejor “dicho” de la única vez que he ido a ese lugar lo encuentro muy acogedor y me genera gusto estar ahí.
Saber que alguien más lo extraña fuera de la familia, es reconfortante.
Fui porque los dueños querían hablar conmigo, aunque creo que así no me necesitarán en la cafetería yo volvería a ir, a lo más entré a la cafetería los vi, estaban detrás del mostrador y ambos intercambiaron una mirada y luego me sonrieron. Amelia se acercó primero, me dio un abrazo tan... ¿maternal? No estoy segura si esa sea la palabra, pero, si estoy segura de que ese abrazo estaba lleno de cariño hacia mi hermano y ahora hacia mí. El señor se acercó después, temeroso y lo primero que dijo fue "Eres tan parecida y diferente a la vez" me quedé asombrada con lo que dijo, siempre me habían dicho que éramos idénticos, nunca que éramos diferentes. Agradecí en su momento cuando me dieron el pésame. Me contaron muchas anécdotas o historias de mi hermano, de lo que hacía cuando estaba en esa cafetería. Amelia me dijo que sentía mucho no haber podido asistir al funeral, no tenía la valentía requerida para ver a Axel en un ataúd. También me dijo unas palabras que describen perfectamente como me he sentido de perdida sin mi hermano. "Si, todos perdimos algo ese día, pero tú, Azel, lo perdiste todo, perdiste a tu mitad y con eso te llegaste a perder a ti misma, si, todos sufrimos y lamentamos su perdida, su fallecimiento, pero lo vamos superando, a ti te es más difícil. No sabes la infinidad de veces que pensé en ustedes, en la vez que tu hermano nos contó sobre su enfermedad y nos dijo que tenía miedo de qué te pasaría a ti, nos dijo que ustedes vivieron tres años solo con sus abuelos, que te viven recordando que eres su copia pero en mujer, así que no te pediremos algo que ni siquiera nosotros podríamos hacer. Algo que me atrevo a decir que ni tus padres hacen. No te pediremos que le dejes de llorar y lo olvides." "Estas viviendo sin estar completa, y eso mi niña, te hace la persona más fuerte que jamás llegaré a conocer." Luego de tan hermosas palabras, nos sentamos en una mesa en la esquina, me dijeron que él se sentaba en esa mesa cada vez que llegaba y se ponía a dibujar. Estuvimos charlando un poco con Amelia mientras que el señor, Armando fue a buscar algo. Cuando regreso traía una caja en sus manos "Estas son cosas de tu hermano, aquí están la mayoría de los dibujos que solía hacer en este lugar, siempre nos los regalaba, he de confesar que no me quiero deshacer de ellos, pero no sé qué desees hacer tu con ellos y supongo es importante pedir tu opinión" He de admitir que Armando es algo simple para hablar. Observé los dibujos, muchos eran de paisajes, bosques, ríos, muchas veces dibujabas cielos estrellados y una Luna hermosa. Hubo un dibujo que captó mi atención y creo que con ese dibujo empecé a comprender más sobre ti. Es un dibujo de una figura, parecida a un cuerpo humano reflejado en un espejo roto y creo entender que así es como te veías, roto y en mil pedazos, tu mente no tenía más que fragmentos y tú nunca hablaste sobre ti mismo, ahora confirmo que los dibujos eran tu forma de expresarte. ¿Cómo no lo noté antes?
Luego de agradecer por los dibujos y decirles que mi hermano se los había dado a ellos, por lo tanto, debían guardaran o hacerlo que quisieran con ellos. Creo los iban a enmarcar.
Luego de unos minutos de silencio, Armando y Amelia se miraron y fue como si se digieran todo con una mirada. Me ofrecieron algo muy peculiar y era hablar sobre ti. En sus palabras "Queremos que la gente entienda la importancia de la salud mental tanto como toman en cuenta la importancia de la salud física. Sin nuestra mente no somos nada, sabemos que hay muchos casos similares al de tu hermano, donde la gente cree que no hay salvación o que están perdidos. Tu hermano era muy importante para nosotros y por eso queremos hacer una donación a investigaciones sobre la enfermedad que tenía tu hermano, pero, también queremos que comprendan la importancia de la salud mental. Sé que puede ser difícil hablar sobre tu hermano, sobre Axel y no debes aceptar si no quieres, solo piénsalo." Cuando estaba escuchando sus palabras sentí que era una señal de Dios. Hace menos de una semana yo pedí poder hablar sobre él, sobre mi hermano y ahora tengo está oportunidad, una oportunidad que quiero.
Yo deseo hablar sobre mi hermano, sobre su enfermedad y decir que tú ya estabas mejor, así lo decía el informe médico, pero nunca nos preocupamos por tu salud mental, solo por la física. Y ahora que lo entiendo, no me atrevía a hablar por miedo a no ser escuchada. Ellos me ofrecen apoyo, fuerza para hablar. "Falta poco para su aniversario de muerte y creo que no habría mejor forma de conmemorarle que haciendo esto." Les dije recordando que de todas las cosas que teníamos en común, el ayudar a la gente siempre fue lo nuestro. Y es irónico que estando muerto me ayudes a superarte.
Nos pusimos de acuerdo, ellos traerían a algunos profesionales con ayuda de otras personas en situaciones similares, en situaciones donde han perdido a alguien por el suicidio o por enfermedades raras, que a veces no llegan a ser diagnosticadas a tiempo. Yo hablaría acerca de cómo me afecta a mí en mi día a día. Y ahora que lo pienso, llevar este diario serviría como prueba de cómo me he sentido. De lo difícil que ha sido superar a mi hermano.
Tengo muchas ideas y poco tiempo para ponerme a trabajar. "Te amo hermano, por favor, dame fuerzas y guíame para lograr hacer todo lo que me proponga y ayudar a las personas", escribo esto como un recordatorio que no estoy sola y que lo hago por ti.
Mayo 13
Borrador
Esto está dedicado a mi hermano. Y a todas esas personas que necesitan escucharlo.
Hoy soñé contigo otra vez. Fue un sueño difícil, esta vez sí me hablaste, me veías y yo te veía claramente.
Tú estabas en el que solía ser tú cuarto, en ese escritorio que sigue ahí, con unas cosas tuyas y otras mías. Me dolió verte, me dolió saludarte, pero más me duele nuestra despedida.
Una parte de mi está conforme, me pude despedir de ti, verte una última vez de la forma en que te recordaba, cálido y sonriente. La otra esta temerosa, dudando ¿será que eres una ilusión de mi mente? Y ¿por qué te apareciste justamente hoy en mis sueños? Hoy que debo hablar sobre ti frente a muchas personas, hoy que más debo ser fuerte para poder expresarme y poder decir lo que quizás nunca dijiste. Hoy que seré tu voz, pero también la mía. Hoy que seré ayuda para muchas personas que creen estar solas en el mundo.
Me recuerdo del sueño, tú en ese escritorio y yo estaba entrando al cuarto, abrí la puerta y me sorprendí de verte y tuve de miedo de que no me fueras a hablar, pero lo hiciste, me dijiste "hola" y eso fue suficiente como para ponerme a llorar en el sueño y levantarme llorando. Me dijiste que sabias lo que me cuesta estar sin ti a pesar de estar mejorando, pero lo más importante, me dijiste que estabas orgulloso de en quien me estaba convirtiendo. Todo lo que dijiste sonaba a despedida y lo único que yo pude decir fue "quédate un poco más, por lo menos hoy, quédate conmigo y ayúdame a hablar" la habitación, que de por sí ya estaba iluminada, se tornó cálida y luminosa, como un amanecer, fue el escenario perfecto para que me confesaras que siempre estarías a mi lado. Tú mismo lo dijiste "siempre estaré a tu lado y te cuidaré"
Te pido eso hoy, que me cuides, ya sea de las personas, de mis pensamientos o de la misma ignorancia. Que me des fuerzas para hablar frente a las personas, decirles que no están solas, que tienen el derecho a sentir. Porque de eso decidí hablar, de nuestro derecho a sentir.
Aquí, frente a todos ustedes les digo, tenemos demasiadas emociones como seres humanos y aun así siempre se nos castiga por sentir. Se nos hace a un lado, se nos tacha de raros o llorones, cuando no debería ser así, “generación de cristal" nos dicen por aceptar nuestras emociones y demostrarlas, hacer un cambio en nosotros y nuestro entorno.
Decidí hablar sobre el cómo no demostrar las emociones causa más problemas de los que realmente se creen.
El no demostrarlas nos lleva a tomar decisiones impulsivas o equivocadas, decisiones que pueden llegar a acabar con nuestra vida o hacer que nosotros la terminemos.
Tú que te quitaste la vida porque sentías demasiado. Sentías miedo, enojo, tristeza, insuficiencia, eso lo he entendido ahora que he analizado tus dibujos y he buscado más sobre ti, para conocerte realmente.
Al querer expresar algunas emociones hasta te llamaron "maricon" gente de nuestra propia familia, tú no eras maricon, tú eras un hombre enamorado de otro y eso está bien. Lo que nunca estuvo bien fue el cómo te hicieron sentir, te hicieron sentir culpable por amar.
Y en el mundo hay gente que se siente de la misma manera, personas que se sienten débiles por necesitar demostrar sus emociones. Que los hacen sentir culpables por llorar, diciéndoles que hay personas que la están pasando peor. Todo mundo lo puede estar pasando horrible y esa nunca será justificación para hacer de menos e ignorar los sentimientos de otros, ni los propios.
Estamos en pleno siglo 21 y nos sigue aterrando hablar sobre suicidio, ansiedad, depresión, trastornos alimentarios, autismo, homosexualidad entre muchas otras y todas las encasillan como una "estupidez". Nos dicen "en generaciones anteriores no había nada de eso", las enfermedades mentales siempre han estado, nuestra misma sociedad ha causado algunas, creando necesidades o pensamientos. El detalle está en que nunca se han atrevido a verlas, a tratarlas a aceptar que están mal y necesitan desahogarse, que necesitan ayuda, como si pedir ayuda fuera sinónimo de perdición. Pedir ayuda debería ser sinónimo, pero de valentía, estamos reconociendo como nos sentimos, nuestros errores, estamos tomando un paso más para avanzar, continuar con nuestra vida.
A todas esas personas que piensan suicidarse, que piensan que no son suficientes, que no sirven. Busquen razones, quédense, suena difícil, pero háganlo, siempre le importan a alguien.
Siempre.
Y a todos los que tenemos amigos, hermanos, familiares, conocidos, extraños.
A todos debemos cuidarlos, revisar de vez en cuando cómo está yéndoles en la vida, preguntarles cómo se sienten.
Luego del suicidio de mi hermano he aprendido mucho, un simple "¿cómo estás?" honesto, puede ayudar. Todos los días me arrepiento de no haberle hecho esa simple pero importante pregunta, de no haber estado para él. Mi hermano tuvo una enfermedad muy extraña, primero fue perdiendo el equilibro, su sistema inmune no funcionaba muy bien, después perdió la fuerza y cuando creíamos que estaba mejorando, su mente se vio implicada. Empezó a perder recuerdos, olvidarse de cosas sencillas, olvido quien era. Y nunca le preguntamos que sentía, que pensaba.
Algo curioso es que él perdió la memoria por su enfermedad, pero la depresión puede hacer que perdamos la memoria. Imagínense, perder casi todos los recuerdos de quienes somos, quienes son los que están con nosotros. Imagínense lo difícil que es perderlo todo.
Todos los días me preguntó qué hubiera pasado si él siguiera aquí, conmigo. Y todos los días encuentro la misma respuesta, nunca habría hecho un cambio en mi vida. Nunca me hubiera animado a estar frente a varias personas hablando sobre temas considerados "tabú", buscando ayudar a alguien, a quien sea. Buscándoles una razón a todas esas personas que desean estar muertas, a esas personas que sienten que no pueden hablar, pero lo necesitan.
Yo hoy hablaré sobre mi duelo y el cómo ha sido mi proceso de sanación, una parte muy importante fue este diario. Y hoy les traje unos capítulos que escogí para que ustedes vean que no están solos.
Porque, así como ustedes saben que mi hermano murió, se suicidó, de ahora en más sabrán que yo estoy viviendo por los dos.
Empecé viviendo en el recuerdo y ahora estoy aprendiendo a vivir con él.
About the Competition
The Global Poetry and Creative Writing Competition 2026, hosted by Hashtag Kalakar, is a prestigious platform celebrating the creative expressions of writers from around the globe. Participants showcase their talents in various categories, including poetry, short stories, and essays. The competition is renowned for its diverse and inspiring submissions, fostering a community of writers who share their unique voices and stories with the world.
We extend our heartfelt gratitude to Sophia Nohemi González Mazariegos for sharing her evocative short story, "Los capítulos que escogí mostrar," with us. Her participation in the Global Poetry and Creative Writing Competition 2026 highlights the power of storytelling to connect and heal. Thank you, Sophia, for your courage and creativity in bringing such a profound narrative to life.
About Hashtag Kalakar
Hashtag Kalakar is a creative platform dedicated to providing artists, writers, singers and other creative talents with opportunities to showcase their work and reach wider audiences through competitions, features and creative initiatives.


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