Sinfonía Del Florecimiento
By Ana Cecilia Rodríguez Benítez
Alguna vez fui música. Antes de volverme danza fui ritmo, armonía,
una rima entre almas que me dieron la vida. Antes bailaba sin que
importara quien me notara, tomaba el sol y me dejaba llevar por el
viento entre montañas, y sentía que crecía, y crescendo poco a poco
mi alma sonreía.
Y si acaso lloraba, escondía la mirada. Me ocultaba entre bailes de
espalda a los paisajes. Y ahí soltaba el miedo y el enojo que me
causaba mi propio rechazo.
Nadie ni nada me ha lastimado tanto como yo a mí misma.
Y reconocer eso, abrazar eso, me ha tomado años. Pero al fin he
hecho los pases conmigo misma, dejando que mi piel cante desde los
poros todo el amor que tanto había callado.
Ya no hay tiempo para continuar no queriéndome. Ya entendí que todo
lo que espero del amor en mi vida me lo puedo dar yo. Dejé de
esperar de los demás, y tomé el medio tiempo de espera como
fertilizante para mi alma, sembrando flores en mi corazón,
trasplantando sueños, anhelos. Regando todos los días la tierra que
habita en mi cuerpo, crescendo poco a poco, nutriéndola con música,
ternura y compasión.
Me convertí en la flor que siempre soñé.
Y cada día me sorprendo con mi propia belleza, abrazando los
momentos de luz y de sombra.
Celebro las melodías que crean estas letras. Gracias por llegar y
quedarse. Honro todas las plantas que aún me falta ser.
Soy música. Soy nota de alegría. Soy himno de ternura.
By Ana Cecilia Rodríguez Benítez

Me encantó su sinceridad, su transparencia, sentí mucha luz en cada palabra! Para mí, leerlo fue un espejo y un recordatorio que nunca es tarde para sembrar, para cuidar, para amar, para ver crecer y para ver florecer de nuevo la flor de nuestra alma. Gracias Ana! Felicidades!